Los más importantes medios del planeta reseñan el terremoto en Venezuela en sus titulares. El célebre diario francés Le Monde titula su edición del primero de julio así: “Sismos en Venezuela: el Estado vencido, la búsqueda desesperada de sobrevivientes»
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ÁLVARO MONTENEGRO FORTIQUE
05/07/2026
Hoy en Venezuela
Restableciéndonos muy poco a poco del golpe que recibimos con el terremoto de la semana pasada, apenas comenzamos a darnos cuenta de que lo que pasó no fue un mal sueño, sino la cruda realidad. No sabemos cuánto puede durarnos este estado de ánimo, lo que sí sabemos es que una profunda tristeza inunda nuestros sentimientos. La capacidad de recuperarnos, esa llamada resiliencia, no nos hace inmunes al sufrimiento que todos llevamos por dentro. Los titulares de todos los medios ponen el foco en la tragedia, sobre todo en La Guaira, y en las operaciones de rescate que han sido heroicas. Cientos de personas ayudando espontáneamente sin ayuda oficial, por lo menos al principio. Hubo poca capacidad de reacción rápida por parte del Estado venezolano. Irrita cada fibra de nuestro cuerpo, y de nuestra alma, ver los videos de algunos funcionarios oficiales depredadores buscando robar en el medio de este desastre. Son muestras de la miseria humana en su máxima expresión. En la conmoción mental que vivimos, que nos oscurece el discernimiento, observamos por las redes y en los grupos de chats amigos muy diferentes consideraciones que apuntan a buscar culpables más que a encontrar soluciones. Apuntamos nuestro disgusto por lo que nos envió la naturaleza en personas del gobierno, de la oposición, de Trump, o de nosotros mismos en un ejercicio de autoflagelación que pareciera improductivo. Esa manía de personalizar siempre el debate es muy humana, pero para avanzar debemos luchar contra ese demonio argumentando con base a ideas y no a personas. Esa tendencia es muy comprensible bajo estas circunstancias, echarle la culpa a alguien, pero como que no le agrega mucho valor a las soluciones finales en momentos de desastre. Siempre que escuchamos la frase de que “todos somos culpables”, anticipamos que quien la pronuncia desea inconscientemente autoflagelarse y sacudir a todos los demás. Se entiende esa actitud psicológica frente a una gran frustración, pero, repito, nunca sirve para aclararnos la mente y encontrar soluciones. La crítica y la autocrítica son elementos indispensables de la naturaleza humana, porque nos ayudan a progresar no repitiendo los mismos errores. Sin embargo, de allí a dar el paso a la autoflagelación, que es una forma muy poco saludable de manejar el dolor emocional intenso, no sirve de nada. No necesitamos castigos en este momento, sino alivio al sufrimiento de miles de venezolanos que perdieron tanto. Es momento de consuelo y solidaridad, después habrá tiempo de regresar a la discusión.
Las mayores envían sus donativos
Así titula el diario deportivo Meridiano su edición del miércoles 1 de julio, para referirse a la solidaridad deportiva frente a la tragedia del terremoto. Hemos leído que las más diversas personalidades deportivas han aportado recursos para atender a las víctimas venezolanas. En este caso, la MLB y el Sindicato de Jugadores anunciaron la recolección de USD 1 millón que serán canalizados por la Cruz Roja Venezolana. ¡Bravo campeones!
Cierto
Las verdades anidan escondidas y en la oscuridad; se necesita tener los pies silenciosos para aproximarse a ella. Stefan Zweig, escritor austríaco (1881 – 1942)
Estrellas en ascenso
No estamos de ánimo para música popular, pero si hay una canción que recoge la tristeza de los venezolanos es “Las hojas muertas”, que cantaba Yves Montand, Nat King Cole, Frank Sinatra y otros en su versión inglesa. Lilya Adad es una cantante marroquí de 26 años que la interpreta magistralmente al piano, con su voz potente y dulce a la vez. Lilya se formó en el Conservatorio Nacional de Música y Canto de Rabat, capital de Marruecos. Luego estudió en el célebre Berklee College of Music de Boston, donde se terminó de pulir. Es una artista extraordinaria. Escúchenla en estos momentos de tristeza.
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Hoy en el mundo
En los más importantes medios del planeta la noticia del terremoto en Venezuela ocupa los titulares más relevantes. El célebre diario francés Le Monde titula la primera página de su edición del primero de julio de la siguiente manera: “Sismos en Venezuela: El Estado vencido, la búsqueda desesperada de sobrevivientes”. Por su parte, Le Figaro trae en su edición del mismo día un reportaje con el titular: “En Venezuela, el sismo revela la descomposición del Estado”. El ABC de Madrid de la misma fecha publica un trabajo titulado “Los que cantan de noche: Aquí todo proviene del voluntariado”, para referirse a la tragedia. The Wall Street Journal publica “Tropas de USA llegan para ayudar a Venezuela”, en la primera página del 1 de julio. “Nuestro mundo se derrumbó” titula el diario católico francés La Croix, su primera página del viernes 3 de julio. Lo cierto es que los ojos del mundo están pendientes de nuestra situación. La solidaridad mundial existe, y es reconfortante enterarse de que muchos países están ayudando a Venezuela en este trance. Dios los bendiga. Hablando de noticias de América, México y España bajaron la tensión diplomática que se mantuvo durante 7 años por la petición de perdón que hizo el anterior presidente López Obrador por la conquista. El rey Felipe VI viajó a México para asistir al partido que disputaron los equipos de España y Uruguay en Guadalajara, y aprovechó para darle la mano a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional de la capital. La verdad que es difícil entender esa moda mundial de pedir perdón por las acciones que ocurrieron hace centurias y que hicieron unos ancestros que no conocimos. Se nos iría la vida pidiendo perdón por pecados que no cometimos nosotros. Esa manía debe ser obra del resentimiento social, que es una de las peores enfermedades que padecemos los humanos. Como que ya pasaron la página los gobernantes mexicanos. Cruzando el Atlántico, vimos como la “puerta giratoria” funciona en el número 10 de Downing Street, residencia del primer ministro británico, sigue funcionando casi tan rápido como la del Perú. Con la renuncia de Keir Starmer, el pasado 22 de junio, hay que escoger un nuevo jefe de gobierno antes de septiembre. Con el nuevo, ya serán 7 primeros ministros ingleses en los últimos 10 años. ¿Será Andy Burham el elegido, también del Partido laborista?
La Voz continúa apagada
El diario independiente La Voz, con sede en Guarenas, cumplió ayer 60 años. Sin embargo, sus rotativas y oficinas están clausuradas desde hace casi dos años por medidas del gobierno nacional. Durante seis décadas, la familia Materán se ha dedicado a informar a la población respetando la pluralidad de ideas, buscando el equilibrio informativo y convirtiéndose en un diario de servicio público apoyando las necesidades de la comunidad del estado Miranda. El buen amigo Emilio Materán, director de La Voz, me hizo llegar un pronunciamiento afirmando que “Resulta desproporcionada la clausura dictada por el Gobierno Nacional en octubre de 2024, utilizando al SENIAT como instrumento de retaliación política. La medida surge tras la publicación de informaciones sobre la campaña electoral presidencial y los cuestionamientos que surgieron de la misma”. Y uno se pregunta, ¿por qué en este caso no han aplicado la Ley de Amnistía? Además, ¿dónde queda la libertad de expresión establecida en el artículo 57 de la Constitución venezolana? Con este caso es inevitable recordar las palabras del lingüista y politólogo norteamericano Noam Chomsky, quien fue amigo de Chávez al comienzo, cuando escribió: “Si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”. ¿Cree el gobierno nacional en la libertad de expresión hasta para la gente que desprecia? Entonces que lo demuestre, permitiendo a La Voz reiniciar sus actividades periodísticas. De cualquier manera, felicitaciones a La Voz por esos primeros 60 años de periodismo independiente.
Intrigas seculares
El miércoles primero de julio, la Fraternidad San Pío X consagró a cuatro obispos sin autorización del Papa. Seguramente serán excomulgados. El papa León XIV les envió una comunicación llamándolos al diálogo y a renunciar a las consagraciones no autorizadas. “Les pido y les ruego con todo mi corazón: regresen de ese camino”, escribió el Papa. El superior general de la fraternidad, Davide Pagliarani, le contestó por la red social X lamentando no haber tenido la ocasión de reunirse con el Papa, y defendiendo su posición: “Lejos está de nosotros la idea de separarnos de la Iglesia romana; al contrario, deseamos servirla por medios extraordinarios como uno ayuda a una madre en dificultad”, implorando un gesto de comprensión y su bendición. ¿Quiénes son esos católicos al borde del cisma sumergidos en la mentalidad lefebvrista?, se pregunta el diario católico francés La Croix en su edición del primero de julio. La Fraternidad fue fundada en el año 1970 por Monseñor Marcel Lefebvre, quien en 1988 consagró obispos sin autorización papal. Ellos fueron excomulgados y luego perdonados. Son tradicionalistas y se oponen al Concilio Vaticano II, al cual acusan de traicionar a la fe de siempre. La fraternidad está compuesta por 1.500 miembros, de los cuales 733 son sacerdotes, 254 franceses, además de 264 seminaristas de los cuales 54 son franceses y el resto seglares, hombres y mujeres. Mantienen actividades en 77 países, con 880 lugares de culto y 140 escuelas. Son especialmente dinámicos en los Estados Unidos, segundo país en número de sacerdotes después de Francia, pero primer proveedor de seminaristas (84). Se estima que les siguen 600.000 fieles alrededor del mundo, una gota de agua frente a los 1.400 millones de católicos bautizados.
Literatura jurídica de primera
El buen amigo y prominente profesor de Derecho Administrativo Rafael Chavero, quien además es Doctor en Derecho de la UCV, escribió este año otro libro muy interesante titulado Odio, pánico y censura. Editado por la UCAB en febrero de este año, recoge en sus páginas una explicación muy bien documentada, con casos reales y muy actuales, de la inconstitucionalidad de la Ley Contra el Odio y su choque con la Libertad de Expresión consagrada en la Constitución venezolana. La obra presenta una visión comparada sobre lo que es el discurso del odio en realidad y cómo debe ser sancionado. El libro comienza describiendo varios casos actuales del uso de la Ley para sojuzgar a la disidencia sin las garantías procesales, para luego presentarnos una breve historia de la criminalización del discurso del odio y compararlo con el derecho constitucional a la libertad de expresión. Enseguida el autor, con su pluma amena y didáctica, hace un análisis legal sobre la instigación al odio en Venezuela, la ley que lo regula y expone su mirada sobre la inconstitucionalidad de esta ley. Termina con una breve referencia a las garantías procesales en los procesos penales y algunas reflexiones sobre el discurso de odio en la era digital. El prefacio está escrito por el connotado jurista Alberto Arteaga Sánchez quien advierte que “! Odiar no es un delito; expresar sentimientos de odio, no es un delito; profesar ideologías de odio, no es un delito! El derecho penal no sanciona por pensamientos, sentimientos, creencias o ideologías, ni se propone la práctica de la virtud”. Otra cosa, explica el Dr. Arteaga, es provocar la discriminación de un grupo vulnerable en forma de odio y con violencia. Por eso, el profesor Chavero nos advierte que “La gravedad de estas detenciones pone de relieve la urgente necesidad de trabajar en la eliminación de tan perversa legislación…”. Como para pensarlo seriamente. Si les interesa el tema vale la pena que lean al Dr. Chavero.
@montenegroalvaro

